¿Justificado por mentir?
{ Por agenol.medina@gmail.com }
{ mayo 2026 }
Introducción
En la Biblia encontramos que Dios, con todo derecho, establece sus expectativas de la humanidad y las expresa de diferentes maneras. Miqueas resume las expectativas cuando dice: "Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios." (Miqueas 6:8). Salomón lo enseña diciendo: "El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre" (Eclesiastés 12:13). Jesús lo menciona de manera general al joven rico cuando le dice: "No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio. Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo." (Mateo 19:18-19). Pero la vida trae situaciones difíciles y complejas. ¿Cómo procedemos en situaciones donde la solución no es obvia? ¿Qué hacemos ante un dilema sin una solución clara? ¿Cómo manejamos escenarios moralmente ambiguos?
Un dilema para Samuel
En 1 Samuel 16 encontramos una conversación difícil entre Jehová y su profeta Samuel acerca del rey Saúl. Después de una rápida lectura, algunas personas pudieran pensar que Dios alentó a Samuel a dar una respuesta engañosa a Saúl para que no supiera que Samuel iría a Belén a ungir el próximo rey de Israel. ¿Cómo podemos entender esto y los pasajes que nos dicen que Dios odia el engaño (Éxodo 20:6; Proverbios 12:22; Mateo 23:27-28) y que Dios mismo es santo sin pecado? Antes de acusar a Dios, veamos si verdaderamente le pidió a Samuel que mintiera.
Lo sucedido
"Y DIJO Jehová á Samuel: ¿Hasta cuándo has tú de llorar á Saúl, habiéndolo yo desechado para que no reine sobre Israel? Hinche tu cuerno de aceite, y ven, te enviaré á Isaí de Beth-lehem: porque de sus hijos me he provisto de rey. Y dijo Samuel: ¿Cómo iré? Si Saúl lo entendiere, me matará. Jehová respondió: Toma contigo una becerra de la vacada, y di: A sacrificar á Jehová he venido. Y llama á Isaí al sacrificio, y yo te enseñaré lo que has de hacer; y ungirme has al que yo te dijere. Hizo pues Samuel como le dijo Jehová..." (1 Samuel 16:1-4)Este incidente comienza con Samuel lamentando a Saúl, y no se nos dice por cuánto tiempo él lo ha lamentado. Samuel no está lamentando la muerte de Saúl, lo hace porque Dios lo rechazó como rey. Que Samuel estuviera lamentando es razonable, porque apreciaba mucho a Saúl y se identificaba con él.
Saúl era muy humilde al ser seleccionado (1 Samuel 9), profetizaba con los profetas (1 Samuel 10), derrotó a los amonitas (1 Samuel 11) a pesar de que Israel dudaba de cuánto podía hacer por ellos y consolidó las tribus en una nación.
Tristemente Saúl no hacía lo que Dios le pedía y esto lo llevó a que se apartara de Dios voluntariamente. Su fracaso en destruir a los amalecitas para hacer cumplir los juicios de Dios (1 Samuel 15) demostró que Saúl ya no era apto para dirigir. Esto trajo como consecuencia que él fue rechazado por Dios como rey de Israel. Ellicot [1] describe esta situación diciendo: "Aunque ese instrumento (Saúl) fue preparado con gran cuidado, se rompió y la obra de Dios para la cual fue creado este instrumento tenía que continuar. Si Saúl había fallado, se debía encontrar a otro y entrenarlo para ocupar el lugar del depuesto rey desobediente".
Llegamos a ver que Dios le dice a Samuel que ya ha lamentado lo suficiente. Dios se enojará con él si se queda lamentado el rechazo de Saúl. Ya es hora de que él vuelva a sus labores como juez y profeta de Dios en Israel ante las naciones. Dios tiene una obra para Samuel y es que llene su cuerno con el aceite de la unción porque él ha elegido un nuevo rey de entre los hijos de Isaí y le corresponde ir a ungirlo.
Samuel ve que hay peligro en lo que Dios le acaba de indicar. A Saúl no le va a gustar la idea de un nuevo rey, verá a Samuel como traidor y perderá su vida. Tal vez el rey asesine a David y su familia también. Ante tal situación el profeta se lo informa a Dios y le pregunta qué debe decir acerca de su visita si Saúl se entera de su viaje a Belén. Dios le indica que, si es cuestionado, diga que ha venido a hacer sacrificio. Al momento indicado, Samuel deberá ungir a uno de los hijos de Isaí.
Una visita inesperada del gran juez y profeta Samuel
Cuando Samuel llega a Belén, los ancianos de la ciudad, al ver al gran profeta entre ellos, quedaron sorprendidos: "Los ancianos de la ciudad salieron a recibirle con miedo, y dijeron: ¿Es pacífica tu venida?" (1 Sam. 16:4). Jamieson, Fausset y Brown [2] explican que Belén era un pueblo poco conocido y no formaba parte de la ruta acostumbrada de Samuel. Barnes [3] dice que los ancianos vieron sospechosa la llegada de Samuel a Belén. Al saber que el profeta y el rey podían estar distanciados, temieron que algo malo hubiera sucedido. El profeta y juez les respondió: "Sí, vengo a ofrecer sacrificio a Jehová; santificaos, y venid conmigo al sacrificio." (1 Sam. 16:5). Su respuesta era legítima, ya que Samuel fue a Belén precisamente para ofrecer sacrificio. El hecho de que Samuel también tuviera otro propósito para ir a Belén no está directamente relacionado con la pregunta que se le hizo. Por supuesto, si le hubieran preguntado a Samuel "¿Tienes algún otro propósito para venir?", entonces él habría tenido que ser más específico. Decir "No" a los ancianos habría sido mentir.
Surge la pregunta: ¿por cuáles razones Samuel no elaboró su respuesta a los ancianos? Algunos comentaristas bíblicos exploran las razones para esto. Barnes [4] dice que Dios quería que David fuera ungido como sucesor eventual de Saúl. No era su deseo que Samuel provocara una guerra civil inmediata al presentar a David como rival de Saúl por el trono. Clarke [5] comparte esta opinión y afirma que Samuel no dio todas las razones de su visita porque ello habría provocado conflicto y no habría producido nada bueno. Según Barnes, no era el momento de compartir tanta información con todo el pueblo. Era recomendable ser discreto y guardar en secreto esta información. Pero ser juicioso y ejercer discreción no son iguales a la duplicidad y falsedad. Ocultar todo el propósito -hacer sacrificio y ungir al sucesor de Saúl- por otro propósito igualmente importante -preservar la vida de Samuel, Isaí y toda su familia- es claramente justificable.
Compárese con Éxodo 7:16, Éxodo 8:1 y Éxodo 9:13, donde se le pide a Faraón dejar libre a Israel, pero no se le explican todos los propósitos de Dios para hacerlo. Con respecto a la discreción en los propósitos de Dios, Coke [6] dice que guardar información discretamente es de gran utilidad en negocios importantes; se comparte lo necesario. Ocultar un propósito con otras acciones para evitar ofender a otros, generar pánico u ocasionar un daño mayor, es una práctica tan justa y loable como correr una cortina para mantener alejadas personas indeseadas. Coke entiende que no es impropio realizar un acto de obediencia a Dios -limitar su explicación a hacer sacrificio- para facilitar el cumplimiento de otro acto de obediencia a Dios: ungir al sucesor de Saúl.
Prudencia y discreción
Podemos cuestionar si Samuel estaba obligado a divulgar plenamente su plan para David con las demás personas. Whedon [7] explica que Samuel no tenía la obligación de dar a conocer a todos los presentes el propósito o agenda completa de su visita a Belén y a la casa de Isaí. Por el consejo del Señor mismo, Samuel ocultó prudentemente el propósito principal. En esto no había falsedad ni engaño; lo que había era prudencia al no compartir información privilegiada fuera del público necesario. Sin embargo, la situación es distinta con respecto al sacrificio. Con respecto al sacrificio, Poole [8] dice que Samuel solía hacer sacrificios más allá del Tabernáculo. Haydock [9] dice que esto era un privilegio que los judíos le concedían a los profetas porque actuaban con autoridad divina. Poole añade además que a veces, Samuel realizaba un sacrificio en una región y en otra ocasión en otra región de Israel, para animar espiritualmente a todo el pueblo y mantener la adoración de Dios en todas las tribus.El sacrificio fue una de las razones de su llegada a Belén, aunque no la única, y Samuel no estaba obligado a declarar todos los motivos de su visita. Además, si Dios no le dio instrucciones a Samuel para compartir esta información con el público general, ¿por cuál razón habría de ir más allá de las instrucciones que recibió? No existe una razón legítima para hacerlo.
El sacrificio público pudiera tener otra función útil no mencionada explícitamente en las Escrituras. Es posible que Dios autorizara el sacrificio y la presencia de personas para que sirvieran como testigos del ungimiento de David como futuro rey de Israel. El ungimiento pudiera servir como el comienzo de la familia real, cuya función cumbre sería traer y criar al Mesías con María y José, ambos descendientes de David.
No podemos dejar de resaltar que Dios provee según su pueblo está preparado para recibir de Él ya sea información, un llamado, un milagro o incluso comida. Noé (Génesis 6) recibió toda la información necesaria para salvar los animales y su familia del diluvio venidero y el fin de su mundo. A Israel, en esclavitud (Éxodo 3), Dios le revela su nombre para darles ánimo y esperanza para la liberación venidera. A los padres de Sansón (Jueces 13) se les dio toda la información necesaria para educarlo. Dios concede información porque las condiciones lo requieren y quienes la reciben la necesitan, pero nunca es dada de manera superflua. Y aunque todo esto es cierto, Dios no tiene por qué revelar todos sus planes a cualquier persona. ¿Por qué Dios no reveló a todo Israel que Él había escogido y ungido un nuevo rey? Desde esta perspectiva podemos pensar que Dios no lo hizo porque no todo Israel estaba preparado, en ese momento histórico, para recibir esta información ni para lidiar con las consecuencias sociales y políticas de un cambio en el trono.
Y Rahab, ¿quedó justificada por mentir?
Esta situación se encuentra en Josué 2 y dice de la siguiente manera: " Y fué dado aviso al rey de Jericó, diciendo: He aquí que hombres de los hijos de Israel han venido aquí esta noche á espiar la tierra. 3 Entonces el rey de Jericó, envió á decir á Rahab: Saca fuera los hombres que han venido á ti, y han entrado en tu casa; porque han venido á espiar toda la tierra. 4 Mas la mujer había tomado los dos hombres, y los había escondido; y dijo: Verdad que hombres vinieron á mí, mas no supe de dónde eran: 5 Y al cerrarse la puerta, siendo ya oscuro, esos hombres se salieron, y no sé á dónde se han ido: seguidlos apriesa, que los alcanzaréis. 6 Mas ella los había hecho subir al terrado, y habíalos escondido entre tascos de lino que en aquel terrado tenía puestos." (Josue 2:1-6).
De este incidente Santiago dice: "Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe. Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fué justificada por obras, cuando recibió los mensajeros, y los echó fuera por otro camino? Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras es muerta." Santiago 2:24-26. No hay duda que Rahab mintió acerca de los espías, de manera ¿será que Dios acepta el engaño?
Santiago no se está engañando a sí mismo o al lector al presentar a Rahab como una figura moralmente intachable, pues sabe que ella mintió acerca de los espías. Grant [10] dice que Santiago se enfoca en la decisión de Rahab de alinearse con el Dios de Israel, porque hacerlo nunca es una opción neutral ni gratuita; conlleva un gran precio que pagar.
¿Como sabemos esto? Porque ella misma lo dice: "Sé que Jehová os ha dado esta tierra; porque el temor de vosotros ha caído sobre nosotros, y todos los moradores del país ya han desmayado por causa de vosotros" (Josué 2:9). Ella está clara que el Dios de Israel es lo suficientemente poderoso para salvarla y a su familia. Esto lo evidencia exigiendo justo trato: "Os ruego pues, ahora, que me juréis por Jehová, que como he hecho misericordia con vosotros, así la haréis vosotros con la casa de mi padre, de lo cual me daréis una señal segura;" (Josue 2:12). ¿Para que exigir jurar por Jehová si ella no estuviera segura más allá de toda duda de que Él puede salvarla? Cuando ella aceptó a Jehová, ya ella es parte de Israel, aunque físicamente esta en Jericó.
Rahab no tiene razón para compartir con el rey de Jericó información acerca de los espías de Israel porque ellos fueron enviados por Josué, y Josué está autorizado por Jehová para enviarlos. A la vez que Rahab cambió su fe y aceptó a Jehová, su obligación de compartir información cambió - y tuvo que pagar el precio por hacerlo. La fe no promete opciones limpias; promete opciones costosas.
Santiago está usando la decisión de Rahab como ejemplo de aquellos que viven con una fe dinámica en lugar de una fe estática que no crece. Rahab sabía del Dios de Israel y todo lo que Él hizo por Israel durante los últimos 40 años (Josué 2: 9-13; 6: 22-25) y creyó tan profundamente que arriesgó su vida escondiendo a los espías.
Con respecto a Rahab, Guzik [11] dice que ella demostró su confianza en el Dios de Israel al esconder a los espías y buscar la salvación del Dios de Israel (Josué 2: 8-13). Su fe en el Dios de Israel solamente no era suficiente para salvarla o a su familia si no hubiera actuado fundamentada por su fe; en este caso actuó, para salvar a los espías.
Los autores bíblicos no pretenden hacer a Rahab sin mancha. Con respecto a la mentira de Rahab al gobierno de Jericó, Lyons [12] explica que la deshonestidad de Rahab nunca se ignora en las Escrituras ni su prostitución. A pesar de su pasado, Rahab es elogiada por su fe; ella y su familia fueron salvadas de la destrucción de Jericó porque su fe la impulsó a actuar a favor de los espías. Debe notarse que Rahab tuvo que aprender rápidamente a confiar en el Dios de Israel porque ella provenía de un trasfondo pagano y su fe estaba aún en formación.
Schrock [13] muestra que Rahab reconoció claramente el conflicto entre los dioses de su pueblo y el Dios de Israel. Dado que ella abandonó los dioses de Jericó y se alineó con el Dios de Israel, cuando se vio obligada a actuar de acuerdo con su nueva fe, tomó la decisión correcta de proteger a los espías israelíes, aun cuando dicha decisión implicó mentir. En su mundo imperfecto, esta decisión fue tan correcta como cuando las parteras egipcias temerosas del Dios de Israel desobedecieron la orden de Faraón de matar a los niños recién nacidos y le mintieron al respecto (Éxodo 1).
Palabras finales
No hay duda de que Dios no promueve la mentira o el engaño. Tampoco ignoramos que Dios reconoce que sus hijos a veces se ven envueltos en situaciones difíciles y antagónicas. Tanto Samuel como Rahab se vieron en situaciones donde decidieron que no podían compartir información con los enemigos de Dios. Samuel no dio todos los detalles de su viaje a Belén por proteger varias vidas de la ira de Saúl y Rahab mintió porque había decidido proteger los espías de Israel. Dios acepta las intenciones sinceras y honradas, aunque en ellas haya mezcla de temor, debilidad e ignorancia.
Dios, sin embargo, no nos prohíbe ser astutos, listos o prudentes. El Señor Jesús le dijo a sus discípulos: "He aquí, yo os envío como á ovejas en medio de lobos: sed pues prudentes como serpientes, y sencillos como palomas." Mateo 10:16; "Limpio te mostrarás para con el limpio, Y severo serás para con el perverso." Salmo 18:26; a David se le recomienda: "Limpio eres para con el limpio, Mas con el perverso eres rígido." (2 Samuel 22:27).
Referencias
- Ellicott, Charles John. "Commentary on 1 Samuel 16:1". "Ellicott's Commentary for English Readers". https:https://www.studylight.org/commentaries/ebc/1-samuel-16.html. 1905.
- Jamieson, Robert, D.D.; Fausset, A. R.; Brown, David. "Commentary on 1 Samuel 16:4". "Commentary Critical and Explanatory on the Whole Bible". https:https://www.studylight.org/commentaries/jfb/1-samuel-16.html. 1871-8.
- Barnes, Albert. "Commentary on 1 Samuel 16:4". "Barnes' Notes on the Whole Bible". https:https://www.studylight.org/commentaries/bnb/1-samuel-16.html. 1870.
- Barnes, Albert. "Commentary on 1 Samuel 16:2". "Barnes' Notes on the Whole Bible". https:https://www.studylight.org/commentaries/bnb/1-samuel-16.html. 1870.
- Clarke, Adam. "Commentary on 1 Samuel 16:2". "The Adam Clarke Commentary". https:https://www.studylight.org/commentaries/acc/1-samuel-16.html. 1832.
- Coke, Thomas. "Commentary on 1 Samuel 16:2". Thomas Coke Commentary on the Holy Bible. https:https://www.studylight.org/commentaries/tcc/1-samuel-16.html. 1801-1803.
- Whedon, Daniel. "Commentary on 1 Samuel 16:2". "Whedon's Commentary on the Bible". https:https://www.studylight.org/commentaries/whe/1-samuel-16.html. 1874-1909.
- Poole, Matthew, "Commentary on 1 Samuel 16:2". Matthew Poole's English Annotations on the Holy Bible. https:https://www.studylight.org/commentaries/mpc/1-samuel-16.html. 1685.
- Haydock, George Leo. "Commentary on 1 Samuel 16:2". "George Haydock's Catholic Bible Commentary". https:https://www.studylight.org/commentaries/hcc/1-samuel-16.html. 1859.
- Richison, Grant. James 2:25. https://versebyversecommentary.com/2000/09/30/james-225/. 0, 2000.
- Guzik, David. JAMES 2 - A LIVING FAITH IN THE LIFE OF THE CHURCH. https://enduringword.com/bible-commentary/james-2/. 2018.
- Lyons, Eric. Did God Approve of Rahab's Lie? https://apologeticspress.org/APContent.aspx?article=5438. 2017.
- Schrock, David. WAS IS SINFUL FOR RAHAB TO LIE? DID SHE ACTUALLY LIE AT ALL? https://equip.sbts.edu/article/make-rahabs-lie/. 2019.
